Bienestar animal junto al Danubio
Concepto Agilo: Debuta en Rumanía el manejo en grupo de cerdas con lechones
Serbia enfrente, el Danubio a la puerta, Bulgaria río abajo, el piedemonte de los Cárpatos a la espalda: La localidad rumana Burila Mare se encuentra en una zona geográficamente rica en contrastes. Y justo aquí, donde termina Rumanía, es donde la Cooperativa Danubius S.R.L. puso en funcionamiento una granja de cerdas («Farrow to Wean») a principios de 2026. Todo el equipamiento de naves es de Big Dutchman. El elemento central es un concepto de estabulación orientado al bienestar animal que se estrena en Rumanía: el alojamiento en grupo de cerdas con lechones mediante el sistema Agilo. El objetivo es claro: mayor bienestar animal, gestión del trabajo viable en la práctica y rentabilidad económica.
Detrás del proyecto hay una cooperativa agraria, un grupo de inversores formado por seis socios. Cinco de ellos son granjeros rumanos que ofrecen, para después, las capacidades de engorde que tienen en sus explotaciones.
Rumanía tiene un problema estructural: El país, que en su día fue uno de los mayores productores porcinos de Europa del Este, cubre hoy en día una gran porción de su consumo de carne mediante importaciones.
«Tras la revolución de 1989, el manejo de cerdos rumano sufrió un colapso estructural en muchas regiones y, a pesar de algunos repuntes, la presión de las enfermedades y una estructura fragmentada han frenado su recuperación hasta la fecha», son las palabras del encargado de ventas Daniel Bartels, que ha supervisado el proyecto en nombre de Big Dutchman. Por eso es aún más importante contar con nuevas capacidades profesionales en la producción de lechones.
Justo aquí entra en juego un programa de ayudas rumano: El objetivo aumentar de nuevo el número de cerdos «nacidos, criados y sacrificados en Rumanía».
Tres años desde la planificación hasta el primer lechón
La hoja de ruta fue tensa:
2023: Fase de planificación y diseño
2024: Fase de construcción
Final de 2025: Finalización
Inicio de 2026: Puesta en marcha, alojamiento
Del nacimiento al destete (Farrow to Wean)
En Burila Mare se aplica el principio «Farrow to Wean»: Quien aquí nace, aquí encuentra lugar y aquí se queda hasta el comienzo del engorde. Con 1.500 cerdas productivas, los empresarios cuentan con que cada año 45.000 lechones salen de las instalaciones.
Paquete tecnológico
- Manejo en grupo de cerdas gestantes: Para las cerdas gestantes, en Burila Mare se apoyan en el sistema electrónico de alimentación a demanda CallMaticpro, que se controla por ordenador y se adapta al estado de cada cerda. Big Dutchman ha instalado 24 estaciones de alimentación. Las cerdas se benefician del alojamiento en grupo: mayor libertad de movimiento, mejor estado físico y animales más robustos. Las estaciones están abiertas por arriba y bien iluminadas, algo que los animales aceptan desde el proceso de aprendizaje; incluso las cerdas jóvenes se orientan rápidamente. Para el propietario de la granja esto sale rentable: animales sanos, alimentación basada en el rendimiento y un buen aprovechamiento de la superficie de la nave.
Manejo en grupo de cerdas con lechones: En total hay seis salas, cada una con 88 corrales. Lo que diferencia al concepto de alojamiento Agilo HL de otros sistemas es el espacio disponible: Las cerdas entran al grupo ya antes del parto. Para parir, cada cerda se retira a su compartimento de camada, donde la madre y los lechones pasan juntos los primeros días sin ser molestados. Esto fomenta un estrecho vínculo entre madre y crías y reduce el riesgo de que los lechones resulten aplastados. Después se va al área compartida: La cerda se mueve libremente por la zona común, los lechones la siguen a través de la puerta de lechones y exploran el espacio compartido, donde encuentran bebederos, comida y entretenimiento. Las peleas jerárquicas se producen pronto y son aún leves; la libertad de movimiento mantiene a las cerdas en forma. Los lechones permanecen con la madre entre 35 y 38 días; en otras explotaciones, este periodo termina al cabo de unos 21 días.
- Iluminación de la nave:Las luces LED regulan la intensidad luminosa y el ritmo diario en la nave. Para los animales, esto significa: luz uniforme sin parpadeo. Para la granja: menos consumo eléctrico, menos mantenimiento y menos problemas a la hora de limpiar.
Gestión inteligente de naves: Lo que ocurre en la nave no se queda ahí, sino que todas las informaciones se centralizan: La plataforma en la nube BFN Fusion de Big Dutchman recopila datos de producción de todas las zonas de la nave y los pone a su disposición en tiempo real. Alimentación, climatización, lote de ganado y mucho más: todo se puede consultar a través de una aplicación o un ordenador portátil, desde la oficina o desde la mesa de la cocina, de una sola ubicación o de varias. Si algún valor se sale de lo normal, el sistema avisa cuanto antes, evitando que pequeños problemas se conviertan en costosos asuntos. De este modo, la cooperativa Burila Mare tiene siempre a mano todas las cifras, lo que le reporta notables beneficios: Porque solo quien conoce sus datos puede gestionar su negocio de forma más precisa y producir de manera más rentable.
Para la puesta en marcha, al lugar acudieron empleados de Big Dutchman para prestar su apoyo, sobre todo en las estaciones de alimentación, donde cada minuto cuenta durante los primeros días.
Socios locales
En proyectos de naves tan ambiciosos como este, además de la tecnología, hay un factor que es fundamental: contar con socios de confianza en la zona. RAL Construct Management S.R.L. se incorporó al proyecto en la fase de planificación, supervisó la construcción y permaneció a bordo hasta la puesta en marcha.
Burila Mare demuestra cómo se puede llevar a cabo con éxito una reconstrucción: con cría profesional de lechones, una gestión eficiente del trabajo y un modelo que integra el bienestar animal de forma rentable.





